Es la experiencia que creamos al unirlos.
Esta es una de las ideas más importantes de mi forma de trabajar. Me apasionan los aceites esenciales, pero no quiero reducir el autocuidado a «para esto, utiliza este aceite».
Me interesa mucho más enseñarte cómo utilizarlo y qué podemos construir alrededor de él.
Por eso, dependiendo de cada propuesta, mis rituales pueden integrar aceites esenciales, olfacción, respiraciones, automasaje, aceites vegetales, determinados puntos corporales, movimiento suave, sonido, tisanas, visualizaciones, preguntas de exploración personal o pequeños gestos que puedas llevar después a tu vida cotidiana.
No todos los rituales contienen todos estos elementos. Cada ritual tiene su propio hilo conductor. Y puede estar inspirado en el momento del año, una transición, una intención o una cualidad que queremos cultivar.